Mañana es 14 de febrero, les confieso que es de mis días favoritos en el año, nunca sé que va a pasar este día y muchas veces ni siquiera tengo plan con alguien, pero aunque suene ridículo, mi cursilería anhela que llegue, porque siempre tengo plan conmigo, mi familia o alguna amistad desbalagada por ahí.

Hoy quiero platicar de un tema que ya está bastante trillado, pero que parece que cuanto más lo convierten en moda más lejos estamos de él, el amor propio.

Hace ya un tiempo que una mañana desperté cansada, agarre mi responsabilidad, deje mi monumental papel de víctima y me dije “primero estoy yo” y empecé a elegirme a mí por sobre muchas cosas, y según yo lo tenía todo bien controlado.

Comencé a tomar terapia, a escuchar podcast, videos y a hacer una exhaustiva investigación sobre el amor, encontré libros y artículos buenísimos sobre el tema y todos me llevaban a donde mismo “EMPIEZA POR TI” pero también encontré un montón de tonterías, desde libros hasta videos donde te decían como ser la novia perfecta, la hija perfecta, la mujer perfecta, como si la perfección existiera, pero en este punto yo me sentía una master en el tema. ( ayyyy por favoooor)

Hace unos días me topé con la columna de Ana Volta LUNES EN TACONES, me llamo mucho la atención porque para mí los lunes son de labios rojos y obvio tacones, en una tarde me leí literal todas las columnas que había en su página sobre Lunes en tacones, pero di con una que se quedó dando vueltas en mi cabeza #365diasdeamorpropio.

Ana hablaba de como en el último año habían desaparecido las ganas de hacer ejercicio y como se había metido tanto en su trabajo y la había atrapado el día a día que se había olvidado de cuidarse, comer sano, hacer ejercicio y escribir lunes en tacones, la leí dos veces y me quede pensando en lo rápido que corre el tiempo y lo fácil que se nos vuelve envolvernos y dejarnos de lado, pero hasta ahí yo lo tenía todo medianamente controlado.

Al siguiente día mientras desayunaba con una de mis mejores amigas la plática se tornó bastante intensa en cuanto al tema y caí en la cuenta de cosas tan simples como la última vez en la que me había hecho una cita para arreglar mis uñas, o hacerme un facial, o el tiempo que había pasado para que volviéramos a desayunar juntas, y ni hablar de donde había quedado el jueves de niñas, la cita que teníamos un jueves a la quincena mis amigas y yo, cosas tan simples y que parecen tan secundarias, pero que son pequeñitas muestras de amor a ti misma, y del ejercicio y comer sano mejor ni hablamos, lo único que hice por mí el año pasado fue un reto de 6 semanas.

Los últimos dos años han sido años bastante moviditos y deje que me envolvieran tanto en todos sus cambios, que me olvide de mí una gran parte, y es que de repente te empiezas a preguntar ¿De verdad quiero esto? ¿Me llena y me hace feliz o lo hago solo por encajar? ¿En serio quiero pensar esto? ¿Estas decisiones realmente son mías? ¿Estoy segura que no necesito glitter en mis uñas o lo digo solo para no ser juzgada y criticada? ¿Por qué me da tanto miedo ser o no ser diferente? ¿Quién soy y que quiero hoy? Y es que en este vaivén de cambios y de convivir con tanta gente comienzas a cuestionarte tanto que te pierdes y creas mascaras nuevas para no hacerle frente a conocerte, a defenderte y a elegirte por sobre todo a ti. (Ya ven que no lo tenía tan controladito)

Empecé y termine enero ordenando mi casa, mis finanzas, mi corazón y mi mente y lo termine descubriendo que es una constante que nunca dejas de ordenar, de depurar, de tirar y de aprender, será cansado algunas veces y muy satisfactorio la mayor parte del tiempo.

Y del tema de pareja solo diré, no podemos dar lo que no nos damos a nosotras mismas y que mientras no sepas quién eres y qué quieres te seguirás topando con hombres que no saben si quieren o no estar contigo y no son precisamente están mal ellos.

En pocas palabras “aceptamos el amor que creemos merecer”

Para mí es como si apenas estuviera empezando el 2019 y quiero empezarlo bien, quiero retomar la vida sana que tanto bien me hace, el ejercicio que mi cuerpo me pide a gritos, volver a yoga y seguir tocando el piano, quiero un año de rituales del cuidado para mí en mi casa, de talleres y poner en práctica todo lo que me hace ser yo, todo aquello que me regresar a mí y me hace tener el valor para elegirme por sobre todo a mí.

Así que estoy iniciando mis #365diasdeamorpropio, nadie dijo que tenía que ser Enero para comenzar y que no se podía empezar en miércoles y con las mismas ganas.

Platíquenme… ¿cuales son los rituales que las hacen regresar a ustedes, aquellos que le dan calma a su alma?

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